Lección de Cine para Todos
Porque "eso" también es cine.
Uno de los cursos que más respeto le tengo, curso de cine digo, se llama el: "Two days film school". Se supone que en dos días te "enseñan" todo lo que se puede aprender de cine, para hacer cine. Bueno, es un curso histérico e histriónico, pero de algún modo "es verdad", si te concentras en dos días "podrían" contarte lo fundamental de todo. Pero, ATENCIÓN, el primer día se ve: Preproducción (guión, estructura, etc), preparación de rodaje, reglas, trucos, Todo el proceso de producción, desde el sonido a la iluminación, los permisos de rodaje, etc, y la postproducción: montaje, avid etc, etc. TODO ESO en un sólo día. y el segundo día se dedica a....... (chán tatacháaan, tchatatatatachántatachánnnn) DISTRIBUCION y MÁRKETING. DIOS!!!! ¿Tanto hay que contar? Pues sí, sin ganar dinero en una peli no se puede hacer la siguiente. Y éstos chicos de "a cuchillo" (Alfonso, Sergio, Andrea, María Sal, Marga, Fernando, David, Irene y el sempiterno Manolo Petán) decidieron hacer algo (espero que cree tradición) absolutamente increíble, pero absolutamente necesario. PROMOCIÓN y PUBLICIDAD de su trabajo de video1.
¿Cómo?: supongamos que hacemos un curso de 4 meses que al final se rueda un corto y que se pone en Galileo.
- Oye, ¿porqué no hacemos unos carteles del corto y los ponemos por la sala?.
- Vale yo los diseño, en mi empresa hay una fotocopiadora color de A3, por 7 u 8 carteles tampoco pasa nada. Yo tengo muchos amigos cámaras y fótografos.
- Sé donde venden Alfombra roja de convenciones.-
La pelota se lía, la ilusión aumenta y de pronto tenemos a 12 ti@s que llegan a Galileo en descapotable con un chófer de la hostia (de guapo) Mientras una corte de fotógrafos y videógrafos retratan el momento: ACOJONANTE, ABSOLUTAMENTE ACOJONANTE. Por otro lado pensé: ¿y esto....? En 25 años..... ¿cómo no se lo había ocurrido a otr@s?.
Alfonso ya no es un chiquillo, el pelo blanco y el peso de haber pasado por varias parejas dejan algunos surcos en su mirada. Pero jamás olvidaré cómo se le iluminó la cara cuando entendió que cuando acercas el eje óptico al eje de acción empiezas a hacer cine. De pronto Alfonso tenía 17 años, estaba lleno de energía y todos los días nos contaba cómo empezaba a aplicar en su trabajo una "nueva manera de mirar". Lo bueno de Alfonso (y todo el grupo) es que ahora nos han enseñado a nosotros una "nueva manera de mirar". Mirar un poquito más allá del último "corten".
Mi más sincera admiración y reconocimiento por la gran fiesta de Gustavitos que nos hicisteis pasar, y pedir disculpas por el horrible pantalón naranja con el que salí a dar los premios. Fue todo un honor.